Hidratación y Salud

El agua es un elemento vital para el ser humano. El contenido en agua de las personas varía en función de la edad. Así en niños representa el 75% del peso corporal, en adultos el 60% y en ancianos el 50%.
Estar bien hidratados es fundamental para una vida saludable. 

Los factores que inciden sobre la necesidad de ingesta de líquidos son múltiples: la edad, el nivel de actividad física, sexo, el embarazo, la lactancia, enfermedades, condiciones climáticas entre otras.


¿Qué funciones cumple el líquido en nuestro organismo?

•    A nivel celular: transporta sustancias y nutrientes.
•    A nivel de músculo y articulaciones: ayuda a proteger las articulaciones y a mantener los músculos ya que en su mayor porcentaje están formados por agua.
•    A nivel digestivo: interviene a lo largo de todo el proceso desde la saliva hasta la evacuación.
•    A nivel de la regulación de la temperatura corporal: controla el calor.
•    A nivel cerebral: colabora al buen funcionamiento cerebral ya que este órgano está compuesto 85% por agua, por lo que es sensible a las deshidrataciones aunque sean leves.
•    A nivel de piel: el líquido ayuda a mantener la elasticidad y consistencia de la misma.
•    A nivel renal: remueve toxinas y excesos de nutrientes.
•    A nivel de la presión sanguínea: una buena hidratación normaliza la presión arterial en individuos sanos.

Para tener en cuenta:

•    La sed es una señal tardía del comienzo de la deshidratación, por lo que no es un buen indicador de las necesidades de líquido del cuerpo.
•    En verano con temperaturas elevadas y baja humedad, se debe beber mayor cantidad de líquidos en forma de agua, caldos y sopas (templadas o frías), jugos de frutas, infusiones, etc.
•    En caso de practicar habitualmente actividad física por más de una hora, es importante consumir líquidos cada 15 a 30 minutos.
•    Las personas mayores, por tener disminuida la percepción de la sensación de sed, son susceptibles a la deshidratación.
•    Los niños son muy vulnerables a la deshidratación por lo que los adultos deben estar pendientes de ofrecerles líquidos a toda hora: especialmente cuándo están al aire libre.
•    Los líquidos otorgan un alto valor de saciedad, es ideal beber un caldo o una sopa baja en calorías antes de las comidas.
•    En personas con dificultad para tragar o inapetentes, las sopas y caldos son excelentes vehículos para alimentos con alta densidad calórica como ser cremas, aceite, almidón de maíz, carnes licuadas, etc.


Un balance peculiar:

En general el aporte de agua al organismo procede del:
-Consumo de líquidos (agua, bebidas, infusiones, caldos, sopas, jugos).
-Contenido de agua de los alimentos.
-Pequeñas cantidades de agua que se producen dentro del organismo gracias a los procesos metabólicos.



Se pierden líquidos por:

Orina 500-1000 ml/día
Heces 100-200 ml /día
Respiración 250-350 ml/día
Transpiración 450 hasta 1900 ml (según temperatura ambiental, actividad física, etc.)