
No, siempre que se respete la porción. La realidad es que prácticamente todos los alimentos aportan calorías y nuestro cuerpo las necesita para vivir. La principal fuente de energía son los hidratos de carbono que deben cubrir entre el 50 al 55% del valor calórico diario para una dieta equilibrada. Las pastas secas aportan estos nutrientes.
Una porción adecuada de pasta seca, a la que se agregan vegetales crudos/cocidos, aceite de oliva, pescados, mariscos o legumbres, conforman un plato saludable para una dieta equilibrada, haciendo hincapié en porciones y frecuencia de consumo.
Las pastas de alto contenido en gluten tienen una mayor cantidad de proteínas que las pastas comunes. Una porción de 80g de pasta Tibaldi (1 plato) llega a cubrir 16g de proteínas, es decir el 21% de los valores diarios de referencia.
Para que la proteína del gluten sea tan completa como la proteína de origen animal, es necesario complementarla con alimentos que aporten lisina.
Si. Las pastas secas aumentan su peso 2,5 veces al absorber agua durante la cocción.
Por ser un alimento con alto contenido en proteínas tiene una consistencia tal que permanece un mayor tiempo en el estómago generando así, más saciedad.
En general las pastas secas pueden ser consumidas por toda la familia, con excepción de las personas con celiaquía o que sean intolerantes al gluten.
En pacientes que necesitan restringir la cantidad de proteínas de su alimentación, es necesario consultar a su nutricionista.
Sí, las pastas Tibaldi poseen un índice glucémico (IG) más bajo debido a su mayor aporte proteico. Una dieta con índice glucémico bajo puede:
- ayudar a controlar los niveles de glucemia en la Diabetes Mellitus,
- aumentar la saciedad,
- mejorar la calidad de lípidos (grasas) en sangre,
- incluso puede reducir la dosis de insulina en pacientes insulino-dependientes.
Como la Diabetes es una enfermedad crónica es de suma importancia la alimentación adecuada, el ejercicio, la medicación y la educación alimentaria.
Una porción de pastas Tibaldi acompañada por salsas con vegetales es un plato nutricionalmente completo para la alimentación de la persona con Diabetes.
Una frecuencia aconsejable de consumo sería un plato tres veces por semana acompañado siempre con vegetales y con una cantidad limitada de queso.
El IG es un indicador numérico que describe la velocidad en que los hidratos de carbono contenidos en los mismos son liberados a la sangre. Se mide en función del tiempo y se compara con un alimento de referencia (glucosa o pan blanco).
De esta forma un alimento con IG alto será aquel que en corto tiempo libere rápidamente gran cantidad de azúcar a la sangre una vez que el alimento llega a intestino.
Por el contrario, un alimento con IG bajo es aquel que libere glucosa a la sangre muy lentamente y en un período de larga duración.
Las pastas Tibaldi tienen un IG bajo vs las pastas secas comunes.
Los beneficios de que un alimento tenga un IG bajo son:
- aumenta la sensación de saciedad
- mejora el rendimiento en los deportes de resistencia
- disminuye el riesgo de diabetes tipo 2
- disminuye la liberación de insulina
- disminuye los requerimientos de insulina en los diabéticos tipo 1
Las pastas Tibaldi son de elección para las personas que realizan deporte debido a que éstas por su composición nutricional permiten liberar los hidratos de carbono contenidos en la pasta a la sangre en forma paulatina. Esto posibilita tener durante mayor cantidad de tiempo más energía disponible a nivel muscular, retrasando la fatiga.
Es recomendable que la ingesta se realice una hora y media antes de realizar deporte para garantizar que las reservas de glucógeno se encuentran en un estado óptimo.
La misma recomendación es adecuada para las personas que luego de realizar una actividad física intensa, que necesitan recuperar las reservas de glucógeno.
Sí. Las pastas Tibaldi tienen un bajo contenido en sodio, por lo que es un alimento recomendable para aquellas personas con presión arterial elevada.
Cabe aclarar que es importante en personas que siguen una dieta baja en sodio hervir la pasta sin sal en el agua. Aconsejamos acompañarlas con salsas naturales, sin agregados de sal ni caldos concentrados ricos en sodio y evitar el agregado de queso rallado.
