BIENESTAR

“El clima está afectando la disponibilidad, el acceso, la nutrición y la estabilidad de los alimentos” es una de las advertencias que figuran en el Informe sobre La Tierra y el Cambio Climático publicado por el Panel Intergubernamental de Expertos Sobre el Cambio Climático  (Programa de las  Naciones Unidas para el medio ambiente ONU, UNEP), el 8 de agosto de 2019.  

Fueron 107 expertos convocados, de 52 países en donde la mayoría son provenientes de países en desarrollo. Argentina participó a través de los aportes de Carolina Vega, (investigadora argentina del Conicet)  Esteban Jobbagy, de la Universidad Nacional de San Luis (UNSL), y Miguel Taboada, del INTA,  que participaron como autores de los capítulos 4 y 6.

Si el cambio climático continúa se verá afectada cada vez más la seguridad alimentaria en forma drástica especialmente en los países de bajos recursos como ser en África, Asia, América Latina y el Caribe.  Esto ocurre porque hay una disminución del rendimiento agrícola –especialmente en los trópicos- aumento de precios de los alimentos, disminución de la calidad de nutrientes e interrupciones en la cadena de  suministros.

Son 500 millones las personas que actualmente viven en suelos desertificados. Las condiciones sobre la tierra (o la parte de la superficie no cubierta por los océanos o hielos) están degradadas en un cuarto de su totalidad y es una situación crítica con una tasa de explotación de la tierra y agua dulce de las últimas décadas que no tiene precedentes en la historia humana.

Si los humanos no podemos limitar el aumento de la temperatura planetaria a 1,5 grados  por encima de los valores preindustriales (compromiso firmado en 2015) hay riesgos de incendios, escasez de agua, degradación de hielo e inestabilidad del sistema alimentario.

El alerta amarillo del informe, además de mostrar el panorama no muy auspicioso, da pautas y recomendaciones para revertir la catástrofe ecológica que se vislumbra.

  • Es necesario modificar las formas en las que actualmente se elaboraran los alimentos desde la producción hasta el consumo. 1/3 de la comida se desperdicia o se pierde por diferentes causas, si esto se modifica bajarían significativamente las emisiones de gases de efecto invernadero y especialmente la inseguridad alimentaria.
  • Lograr dietas más balanceadas permitiría adaptarnos al cambio climático y a limitarlo, además de las mejoras para la salud de la población. Hay alimentos que requieren menos uso de agua y menos desgaste del suelo.

Una dieta rica en granos, frutos secos, verduras puede tener una menor huella de carbono y ser más saludables, que aquellas que son muy ricas en carnes. En el informe también se destacan que esto tiene que ver con la producción local y con los hábitos alimenticios que forman parte de la cultura de las distintas naciones del planeta. La buena noticia es que: los alimentos de origen animal producidos de una manera sostenible contribuyen a disminuir el cambio climático.

  • “La tierra que ya se está cultivando podría alimentar a la población en un contexto de cambio climático y ser una fuente de biomasa que proporcione energía renovable, pero se deben aportar iniciativas tempranas de gran alcance que permita velar por la conservación y restauración de los ecosistemas y la biodiversidad” Hay maneras de disminuir la vulnerabilidad en la producción y distribución de la comida para que llegue a todos los habitantes del planeta. Esto es una gran oportunidad para hacer un uso más eficiente de los recursos evitando el efecto invernadero.
  • Las presiones sobre el suelo son cada vez mayor, pero hay prácticas anti erosivas, barreras cortavientos y otras técnicas que los gobiernos deberían enseñar a los agricultores y a los campesinos más pobres, además de velar por el cumplimiento de estas prácticas económicamente rentables y que al mismo tiempo cuidan el medio ambiente.

“No queremos decir a la gente qué comer -aseguró Hans-Otto Pörtner, presidente del grupo de trabajo del IPCC sobre impactos, adaptación y vulnerabilidad-. Pero sería realmente beneficioso, tanto para el clima como para la salud humana, que la gente de muchos países desarrollados consumiera menos carne, y que la política creara incentivos apropiados a tal efecto”.

Aún estamos a tiempo. Tenemos que enfocarnos en la sostenibilidad  y el cuidado del suelo y del planeta. Tu aporte es esencial.

 Bibliografía:

https://www.un.org/es/climatechange/science.shtml

https://news.un.org/es/story/2019/08/1460331

Naciones Unidas en español ¿Cómo evitar un futuro de escasez de agua y comida a causa del cambio climático?

https://www.infobae.com/tendencias/2019/08/09/por-que-la-onu-insto-a-reducir-el-consumo-de-carne-para-frenar-el-cambio-climatic

IPCC: Grupo Intergubernamental de Expertos Sobre el Cambio Climático. Comunicado de Prensa. Ginebra 8 de agosto de 2019

 

 

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