NUTRICIÓN

Investigadores del departamento de Ciencias de la Alimentación y Fisiología de la Facultad de Farmacia de Nutrición de la Universidad de Navarra, realizaron una revisión de toda la bibliografía actualizada para encontrar la asociación entre la calidad de la dieta y la longitud de los telómeros (en el ADN).  Mediante esta revisión se pudo concluir que es posible medir el envejecimiento celular a través de identificar la longitud de los telómeros en las células circulantes.  Serían “nuestro reloj biológico” que posibilita medir nada menos que la esperanza de vida y el estado global de salud.

 

Los telómeros son regiones de ADN que se encuentran en los extremos de los cromosomas. Al dividirse las células, se copian sus cromosomas por lo tanto las células hijas reciben copia idéntica de todos los cromosomas. Pero en este proceso una pequeña parte de ADN de telómero se pierde cada vez que se realiza esta división, acortando la secuencia. Cuando la longitud del telómero se acorta demasiado, la célula ya no puede dividirse y se da el proceso conocido como senescencia o apoptosis (envejecimiento).

Este proceso de ruptura, cuenta con un sistema que ayuda a la reparación: la telomerasa que se encarga de adicionar secuencias de cromosomas a los telómeros acortados y además ayuda evitar que los telómeros se desgasten más rápido. Muchas investigaciones se están realizando para evitar la muerte de la telomerasa y el acortamiento telomérico, especialmente para tratar el cáncer y otras enfermedades relacionadas con el envejecimiento.

 

Marcadores sanguíneos como la Proteína C reactiva (PCR) nos da idea de la longitud telomérica, así cuando la PCR es elevada, los telómeros están más acortados.

 

La longitud de los telómeros (LT) está regulada por: el ADN, el género (las mujeres tienen telómeros más largos) y por la genética. La genética (factor inmodificable) contribuye entre un 30 al 80% de las variabilidades en la LT. Esto indicaría que entre un 20 a 70% son factores desconocidos. Esto sugiere que el acortamiento telomérico puede ser modificable. Este es el gran desafío y a la vez la gran esperanza: poder identificar cuáles son factores que interfieren en la LT para abordarlos y así evitar que la célula muera antes de tiempo.

 

Muchos estudios demostraron que el estilo de vida influye directamente en el envejecimiento celular: el estrés, el tabaco, el sedentarismo, el sobrepeso y la obesidad, la exposición a la polución y la dieta, están directamente relacionados con la LT.

También el estrés oxidativo, las infecciones y enfermedades crónicas ( nfarto de miocardio, enfermedad cerebrovascular, cirrosis, hipertensión, ateroesclerosis, diabetes, cáncer y enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson y Alzheimer)  pueden acelerar el acortamiento telomérico. Por lo tanto, en personas que padecen estas enfermedades es de vital importancia modificar ciertos factores para poder enlentecer el envejecimiento celular.

 

Patrones alimentarios y alimentos:

 

Actualmente se ha modificado la forma de ver la nutrición. Antes se ponía la mirada en nutrientes específicos (hierro, hidratos, grasas, proteínas, etc), pero esa forma de interpretar la relación alimentos/biología humana se vio que era ineficiente e incluso inexacta. Esto sucede porque las personas comemos alimentos y no nutrientes aislados, por lo tanto, la matriz alimentos, produce acciones orgánicas que son diferentes a si tomamos los compuestos aislados.

Uno de los patrones alimentarios más estudiados, y por el momento el que no presenta déficit de ningún nutriente, es la dieta mediterránea: que incluye una amplia variedad de alimentos vegetales y frutas, cereales integrales, legumbres, grasas de buena calidad (aceite de oliva, pescados). La evidencia es sólida, entre el consumo de antioxidantes de la dieta (granos, semillas y verduras, frutas) y la longitud telomérica.

 

En cambio, la ingesta de carnes rojas, carnes procesadas y bebidas azucaradas se relacionan con telómeros más cortos – aunque se requieren estudios más concluyentes. Respecto del consumo de alcohol, sólo dos estudios evaluados en esta revisión sistémica, mostraron que el abuso de esta sustancia se asoció con envejecimiento prematuro. Otros tres estudios incluídos, no demostraron esta relación. Esto muestra que muchas veces hay que tomar en cuenta la dosis y las formas de consumo para llegar a dar una conclusión. 

 

Parecería, según los estudios, qué una misma alimentación puede variar sus efectos, según  la raza, etnia, variabilidad genética, formas de estilos de vida, tipos de cocción de un mismo alimento, y cantidad consumida. Existen asociaciones inciertas entre la ingesta de grasas y aceites y la longitud de los telómeros. Esto se podría deber al tipo de grasa consumida y además al uso culinario que se le da a esa grasa (fritura versus usar el aceite sin cocción).

 

Se ha podido observar que, las restricciones calóricas pueden tener un impacto muy positivo en la salud y la longevidad siempre que no haya malnutrición. Esto lo estarían confirmando los habitantes de la isla Okinawa (Japón) lugar en el mundo con la mayor tasa de longevidad. Estas personas consumen un 20% menos de calorías que el resto de los japoneses y un 40% menos que la población de USA. 

Al consumir menos calorías, se reduce la temperatura corporal que pareciera ser una de las razones del aumento de la esperanza de vida. Además, el no tener tanta grasa corporal, mejora la regulación hormonal y la expresión genética, reduciendo la inflamación.

 El Estrés oxidativo: es el responsable de la ruptura del telómero, lo que provoca envejecimiento celular. Este efecto está aumentado en la obesidad, y en enfermedades crónicas como ser diabetes, enfermedad cardiovascular, etc.

Una alimentación suficiente en cuanto a calorías, armónica en cuanto a la distribución de todos los nutrientes, sostenible en el tiempo y completa, en cuanto a los nutrientes, parece ser la receta mágica, para ser la mejor versión de nosotros mismos.

 

Lic Perla Manera Lic Alejandra Volpatti

 

Bibliografía:

 

-Marti A, Echeverria R et al “Telómeros y calidad de la dieta” https://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0212-16112017000500028

-Portela ML, “Aspectos nutricionales de vitaminas y minerales en el siglo XX!” AATA 2015

-Clinica Mayo https://www.mayoclinic.org/es-es/drugs-supplements-coenzyme-q10/art-20362602

-Serra Majem, L. Ortiz A “ La dieta mediterránea como ejemplo de una alimentación y nutrición sostenibles: enfoque multidisciplinar” Nutrición Hospitalaria 2020  https://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0212-16112018000700017

 

 

ÚLTIMOS 5 POSTS

Menú