Diabetes


¿Qué es la Diabetes?


La Diabetes Mellitus es una afección muy frecuente en los seres humanos. Alrededor de 150 millones de personas en el mundo entero la padecen. Para el 2025 se espera que esta cantidad se incremente a 300 millones.
Dicha enfermedad impide la absorción de los hidratos de carbono por carecer parcial o totalmente de insulina, produciéndose así  lo que se conoce como hiperglucemia.
La insulina es una  hormona producida por el páncreas  que permite el ingreso de glucosa a las células para producir calor y energía. 
El síndrome llamado diabetes se ha clasificado en:
Diabetes tipo 1: conocida también como insulino-dependiente. Se produce por insuficiente o nulo trabajo de las células Beta del páncreas que son las encargadas de producir la  insulina.
Diabetes tipo 2: conocida como no insulino-dependiente. Las células Beta producen insulina pero el organismo no puede utilizarla correctamente, por lo que la glucosa no puede entrar en los tejidos en forma adecuada.


¿Es recomendable la pasta seca para  los diabéticos?


Sí. Las pastas  secas, especialmente las pastas Tibaldi  con gluten y/o las  con salvado de avena, poseen un índice glucémico (IG) bajo. Una dieta con índice glucémico bajo puede:
•    ayudar a controlar los niveles de glucemia en la Diabetes Mellitus,
•    aumentar la saciedad,
•    mejorar la calidad  de lípidos (grasas) en sangre,
•     puede reducir la dosis de insulina en pacientes insulino-dependientes.
Como la Diabetes es una enfermedad crónica es de suma importancia la alimentación adecuada, el ejercicio, la medicación y la educación alimentaria. Estos son los pilares en los que se basa el tratamiento.
Las pastas secas con gluten y/o con salvado de avena, son útiles en la alimentación del diabético porque son alimentos con IG bajo que liberan glucosa a la sangre muy lentamente en un período de larga duración.
Una porción de pastas secas acompañada por salsas con vegetales es ideal para la alimentación de la persona con Diabetes ya que es un plato nutricionalmente completo.
Una frecuencia aconsejable de consumo sería un plato 3 veces por semana acompañado siempre con vegetales y con una cantidad limitada (máximo 1 cucharada sopera) de queso.